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De acuerdo con una vieja leyenda asiática, todos nos encontramos atados por un hilo rojo invisible que eventualmente nos conducirá hasta las personas que estamos predestinados a conocer. En nuestro caso, algo que también es rojo y une a las personas son los vasos bicolor Reyma.

Como aquella vez en que tus amigos te llamaron para invitarte a salir. En un principio no tenías muchas ganas, preferías quedarte en casa disfrutando de una noche de pizza y pelis con Reyma, pero como te dijeron que tu crush iba a estar en el festejo, en cuestión de minutos ya te habías bañado, arreglado y esperabas que pasarán por ti.

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Durante el trayecto hicieron una escala para comprar algo de beber, botana y vasos bicolor Reyma de todas las medidas (2, 8, 12, 16 y 32 oz), porque cada uno tenemos maneras distintas disfrutar nuestras bebidas y pasarla bien.

Una vez que llegaron a la celebración y que tu grupo de amigos encontró un espacio para acomodarse, empezaste a convivir con tanta soltura, que hasta parecía que era tu fiesta. Pero todo eso cambió cuando alcanzaste a ver de reojo cómo entraba por la puerta esa persona que te hace desvariar.

En ese momento se te cayó el sistema, tu cuerpo quedó paralizado y no supiste qué hacer o decir. Los demás lo notaron de inmediato y pensaron que organizar una tanda de juegos con los shots bicolor de 2 oz sería buena idea para alivianarte.

Sin embargo, en ese momento se abrió el cielo y “cupido” lanzó una flecha con 2 vasos bicolor de 16 oz para que le invitaras algo de tomar a tu crush. La verdad es que fue tu mejor amigo, quien de buena onda sirvió un par de bebidas y te las puso en las manos antes de que alcanzaras a reaccionar. Luego saludó a tu amor platónico, te dio una palmada y se fue para dejarlos solos.

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Los demás entendieron el mensaje y se apartaron para divertirse en grupo con los juegos, mientras ustedes dos descubrían lo que esa noche les tenía deparado.

Aunque inicialmente eras un manojo de nervios, poco a poco las cosas se fueran dando con bastante naturalidad; hasta parecía que hubieran estado predestinados a encontrarse.

Como notaron que la plática iba para largo, decidieron servir sus bebidas en vasos bicolor de 32 oz, para no tener que estar yendo por más a cada rato y así poder disfrutar al máximo del gran momento que estaban compartiendo.

La pasaban tan bien juntos que el tiempo se les esfumó y llegó la hora de volver a casa. Como tu teléfono se había descargado, tu crush decidió escribir su número telefónico en tu vaso bicolor Reyma, para que lo conservaras en recuerdo de la noche en que nació la magia entre ustedes.

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Según la vieja leyenda asiática, el hilo rojo que nos une se puede estirar o apretar, pero nunca romper, al igual que los recuerdos de los increíbles momentos que construimos con los vasos bicolor de Reyma y las maravillosas personas que nos han llevado a conocer.

Te invitamos a explorar el catálogo de productos Reyma, para que descubras por tu propia cuenta porqué se han convertido en la leyenda de cada festejo y evento en los que están presentes.

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